La respuesta corta
Depende, y quien te dé un número en la primera llamada te lo está inventando. El costo de una casa no sale del tamaño: sale de qué tan complicado es construir lo que quieres, en el terreno que tienes.
Lo que sí se puede hacer desde el primer día es decirte de qué depende, para que sepas qué preguntar y qué pedir por escrito.
Lo que de verdad mueve el costo
- El terreno. Un terreno plano y con servicios cuesta menos de construir que uno en pendiente, con relleno o sin drenaje. Eso se paga antes de levantar un muro.
- Los metros, pero también los niveles. Dos casas de 200 m² cuestan distinto si una es de una planta y la otra de dos: hay escalera, más estructura y más instalación.
- Los claros. Entre más largo el tramo sin apoyos —una sala sin columnas a media vista—, más acero y más concreto pide la losa.
- Las instalaciones. Cocina, baños y lavandería son los puntos caros de la casa. Repartirlos por toda la planta multiplica tubería.
- Los acabados. Aquí el rango es enorme: el mismo piso puede costar cuatro veces más según el material. Es la parte que más se puede ajustar sin tocar el proyecto.
- Lo que no se ve. Cimentación, impermeabilización, preparaciones eléctricas: no se presumen en fotos y son lo que hace que la casa aguante.
Cuidado con el precio por metro cuadrado
El «tanto por metro» sirve para una idea rápida y para nada más. Dos presupuestos con el mismo precio por metro pueden ser obras distintas: uno incluye instalación eléctrica completa y el otro la deja «preparada»; uno trae cancelería y el otro no.
Cuando compares, no compares el número final. Compara qué trae cada lista.
Qué pedir por escrito antes de firmar
- Catálogo de conceptos con cantidades y precios unitarios, no un total suelto.
- Qué está incluido y qué no: licencias, conexiones de agua y luz, cocina integral, jardinería, limpieza final.
- Calendario de pagos amarrado a avances de obra, no a fechas.
- Tiempo estimado y qué pasa si se atrasa.
- Quién supervisa la obra y con qué frecuencia va.
Lo que casi nunca viene incluido
Trámites y derechos municipales, conexiones y contratos de servicios, muebles fijos de cocina y clósets, cortinas y jardinería suelen ir aparte. No es trampa: es que cada quien los resuelve distinto. Pero más vale que lo sepas desde el presupuesto y no a media obra.